ARTE NEOREAL, óleo sobre lienzo de Juan Canals Carreras

Barcelona en DonostiArtean | Donostia

Por: Ángel Alonso

La III Edición de la Feria Internacional de Arte Contemporáneo DonostiArtean tuvo lugar del 12 al 15 de Mayo de 2016 en el Palacio de Congresos Kursaal de San Sebastián. Las noticias emitidas por diferentes diarios alrededor del evento prestan mucha más atención a los precios de las obras que a ellas mismas. No dejan de nombrar a varios de los artistas participantes, pero hacen gala de la presencia de obras de los universalmente conocidos como Barceló, Tapies, Canogar...

El acto de centrar la atención en los valores comerciales y los nombres sagrados que prestigian esta feria tiende a desenfocarnos de uno de los más importantes logros de la misma: La presencia, junto a los maestros consagrados, de artistas que se encuentran en pleno desarrollo, en una etapa de madurez y vitalidad. También resulta de suma importancia contar con acontecimientos de estas características en los que manifestaciones como la pintura o la escultura puedan respirar. Ante la avalancha neoconceptualista (en ocasiones seudoconceptualista) de la gran mayoría de las bienales y otros eventos importantes en el terreno del arte, espacios como estos ayudan a contrarrestar la infundada idea de que la pintura, la escultura o el grabado pertenecen al pasado.

Es un error llamar Arte Contemporáneo únicamente al vídeo arte o a la performance, pues todo arte es contemporáneo a su tiempo y en nuestros días están presentes, a un mismo nivel, desde la pintura al óleo hasta el arte digital, sin que la diferencia de medios utilizados implique algún tipo de superioridad. Han sido superados los vicios sectarios de la modernidad, aquellas posiciones radicales en las que la creación de un medio o una expresión artística implicaba un “avance”, una supuesta superación de un viejo modo de hacer. Actualmente es ridículo pensar que un “ready-made” es más contemporáneo que un cuadro cubista. Todos los lenguajes heredados de las vanguardias artísticas del Siglo XX constituyen un arsenal utilizable, un basamento que ayuda a los artistas de hoy a enriquecer su propia búsqueda, a encontrar su propio camino.

angel-alonso-1El evento contó con la participación de galerías y artistas de diversas procedencias, pero Barcelona fue bien representada por la Jad Gallery, la Sky Gallery Art´s, por la editorial Libros de Zorro Rojo en la sección Libros de Artista y especialmente por obras de dos notables pintores figurativos barceloneses: Joan Canals y Ana Novella.

De Ana Novella (1968) pudiéramos haber conocido más en nuestras salas de exposiciones si no fuese porque parte de su carrera se ha desarrollado en Londres. En 1992, realiza esculturas para el jardín del Hampton Court Palace de Inglaterra. También realiza las ocho esculturas para el parque de Hainauld, Ayuntamiento de Readbridge en esa ciudad. En 1994 participa en un proyecto escultórico en el barco HMS President, River Thames, subvencionado por la Prince´s Trust, cuyo patrón es el príncipe Carlos de Inglaterra.

Estos (entre muchos otros) trabajos realizados durante seis años en ese país, además de contribuir a un enriquecimiento de su obra en el sentido formal, también la ha dotado de una universalidad en cuanto a los códigos que utiliza. Si sus pinturas de hoy poseen una espiritualidad mayor y una manera de comunicarse que se distancia del expresionismo tardío con el que convivimos, es posible que eso se deba, precisamente, al atrevimiento de explorar otros contextos, otros públicos.

No siempre es así (Magritte no viajaba y está demostrada su universalidad), pero en general suele ocurrir que el enfrentamiento con otros idiomas, la adaptación a otras culturas, torna al artista de una habilidad mayor para codificar su discurso, pues estando lejos no cuenta con esa red de amigos, familiares y colegas que, sometidos a similares estímulos –visuales, auditivos- responden de forma parecida. “When you are strange, no one remember your name” diría Jim Morrison, quien también vivió la experiencia de tratar de insertarse en una tierra desconocida donde, el solo hecho de que quienes te rodean no pronuncien tu nombre con claridad, resulta bastante incómodo.

Pudiéramos decir que las pinturas de Ana poseen el espíritu de un Chagall si atendemos a su aspecto narrativo, literario, poético… pues cada cuadro parece contener una historia diferente, de ahí su aspecto ilustrativo, pero su figuración es más cercana -al mismo tiempo- al dibujo infantil y al graffiti. La representación zoomórfica abunda en su obra, no solo como un acercamiento a la naturaleza, sino también por la dimensión semántica que poseen, específicamente, ciertos animales en nuestro imaginario simbólico.

angel-alonso-31El pez o el pájaro, por ejemplo, resultan contenedores de significados bastante precisos, bastante similares para cualquier espectador, pues han sido portadores de análogas historias desde las escrituras bíblicas hasta los cuentos infantiles, desde los mitos griegos hasta las fábulas de Esopo. Un caballo, por ejemplo, es para todos nosotros, por diferentes que seamos, un agente representativo de conceptos como masculinidad, gallardía, bondad, valentía… Ana parece contar con todos estos códigos para edificar sus historias, sus cuadros oníricos y misteriosos. Por supuesto, actúa desde la intuición, no desde la razón, que también está presente, como piloto automático para poner las cosas en su lugar, para ordenar los trazos solo en apariencia descuidados, para organizar la espontaneidad al ojo consumidor de placer, y a la mente, o más bien a aquella parte de la mente que habla poco y que tan bien se conecta con el corazón.

En los cuadros de Ana puede observarse el aspecto más importante que define a un artista: una voz propia. La armonía del color se distingue por el uso del blanco, este interviene mesurando los colores, creando una gama sinfónica donde abundan las mezclas. Las figuras se edifican constituidas por el dibujo y el color al mismo tiempo, la estructura de los personajes es blanda, expresando una ternura que en otros tiempos (ya no) se hubiera podido definir como femenina sin que nadie se molestase. Son pinturas barrocas, de muchos elementos bien hilvanados, que permiten crear historias en nuestra mente y no se agotan en la primera mirada.

En cambio, las pinturas de su compañero de stand, Juan Canals, se caracterizan por la economía de recursos y por la síntesis. El asombro que nos produce tiene como base un sistema creativo en que pasión y control se complementan. Se trata de una síntesis lograda a posteriori, no en el momento de volcar su energía creativa, sino en un lapsus analítico que acontece después.

Hay dos momentos diferentes en la construcción de su obra, en su método de trabajo. En la primera etapa deja fluir, sin frenos, la pureza de su espontaneidad, de ahí viene la frescura que observamos en sus cuadros. Porque en este primer momento al que nos referimos ha soltado todos sus demonios sin control, sin ponerles bozal, pero ese momento de catarsis es para él, nosotros no lo podemos disfrutar en su totalidad a causa del segundo momento, más racional, en el que selecciona lo que veremos.

Por esa razón muchas de sus obras están llenas de recortes pegados en forma de collage. El segundo momento es el de aplicar la razón, de auto reciclarse y seleccionar, de la catarsis anterior, los más logrados fragmentos, las figuras que más fuerte han salido de los desbocados trazos. Y recompone la imagen, y ayuda, con un color plano y bien pensado, a la textura que antes yacía en otro cuadro inicial, deshecho pero no olvidado, pues le servirá en algún momento combinado con otras formas que realice. Este segundo momento es el de domar sus demonios, de adueñarse de ellos en vez de que ellos se adueñen de él.

El heterogéneo y muy bien balanceado envío de Sky Gallery Art´s estuvo constituido por fotografías, impresiones digitales, collages, esculturas y pinturas. Una muestra muy bien comisariada, integrada por diferentes lenguajes entre los que se destaca la bien diseñada obra de Horacio Vidal y una muy impactante pieza de Boixados Ruiz. Podemos asegurar que la presencia de Barcelona en esta feria fue muy digna dentro del conjunto de regiones representadas, no solo de España, sino también de otros países como Argentina, Inglaterra, EEUU, Rumanía, Francia, Holanda, Portugal, Italia… El exitoso evento sirvió también para el intercambio personal entre los artistas y comisarios participantes y fue definido como una “macrogalería de arte” por El diario Vasco ya que gozó de la presencia de obras de aproximadamente 300 creadores.

ARTE NEOREAL, óleo sobre lienzo de Juan Canals Carreras (esta obra participó en la feria)

ARTE NEOREAL, óleo sobre lienzo de Juan Canals Carreras
(esta obra participó en la feria)

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