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Apreciaciones de un espectador

Apreciaciones de un espectador

La utopía paralela Ciudades soñadas en Cuba (1980-1993) Del 20/07/2019 al 20/10/2019

Acudí recientemente a la inauguración de esta exposición, un proyecto de Iván de la Nuez con la colaboración de Atelier Morales en el Centro de la Imagen, Palau de La Virreina (Barcelona). Realmente me quedé entre perplejo y alucinado; porque yo viví ese período épico de la Cuba comunista, de la Habana intramuros y la caída del muro de Berlín. Se hicieron muchos proyectos en aquellos tiempos, por un grupo de arquitectos jóvenes nacidos con la Revolución y herederos de grandes maestros de la arquitectura como Ricardo Porro, Vittorio Garatti, Roberto Gottardi, Walter Betancourt y Gilberto Seguí, entre otros.

Mientras me paseaba por el lugar y observaba aquellas obras maravillosas, lo primero que me vino a la mente fue una de las palabras más utilizadas por el cubano: “Resolver”, porque a los cubanos nos tocó eso de resolver el día a día, bien sea desde el ladrillo, el cemento, la cabilla y la arena para construir, hasta el aceite para cocinar. Luego pensé en aquella famosa canción “Artesano del Espacio” de Los Van Van (Grupo musical fundado en diciembre de 1969). El grupo usa el género musical songo y timba (salsa), y se podría decir que el sello distintivo de esta banda en sus canciones es el uso en sus letras de la picardía, ironía y costumbrismo que caracterizan al cubano de a pie; convirtiéndolos en unos cronistas musicales de la realidad y cotidianidad cubana durante más de tres décadas, usando temáticas que recrean el humor popular:

“Tremendo personaje
de los muchos que son muchos,
te resuelve el hospedaje al estilo de los indios,
construyendo de domingo en domingo,
con martillo, clavos y serrucho.”

La exposición ocupa 8 salas, con un enorme trabajo de preparación previa (según me comentaron los expositores) de más de 3 años de arqueología urbana, buscando todos los materiales y proyectos que quedaron no solo en Cuba, sino en otras partes del mundo, donde emigraron muchos arquitectos.

Son más de 35 proyectos de 47 arquitectos del momento, que eran muy jóvenes y estaban llenos de ilusión. Son los que yo llamo los pre-perestroikos sin internet, ni autocar, ni GPS; sin digitalizar las obras porque tampoco disponían de scanner ni fotocopiadoras, pero hicieron los proyectos aunque no fueran avalados por el “Papa Estado Cubano”. Podemos ver aquí planos, croquis, dibujos, collages, bocetos, fotos en blanco y negro, que hoy por el paso del tiempo están casi todos amarillos y desvencijados; gracias a la restauración del Palau se han podido recuperar.

Muchos estaban guardados en casa de arquitectos, en buhardillas, debajo del colchón, en tubos sin abrir desde hace casi 30 años, etc. El trabajo de rescate de obras de los curadores ha sido puramente arqueología urbana mundial, porque algunas de estas obras habían quedado en Cuba, pero otros arquitectos habían emigrado y con ellos sus proyectos de aquella época.

Según datos aportados por los creadores el 98% de la arquitectura cubana se hizo antes del 59 y un 2% después del 59. Ejemplo de ello, las construcciones de las becas en el campo y las construcciones tipo micro brigadas del Barrio Alamar.

Las 8 salas de la exposición, son como 8 capítulos de un libro que se acaba de escribir, pero en realidad han pasado más de 30 años de haberse escrito. Puede ser un remake más completo de aquella Exposición “Arquitectura Joven Cubana”, que se realizó en el Centro De Desarrollo de las Artes Visuales con la Asociación Hermanos Saíz en 1990.

Esta exposición está realizada por arquitectos cubanos nacidos con la Revolución y que estudiaron en la Universidad CUJAE, donde creyeron construir una ciudad y sociedad diferente. Así lo demuestra uno de sus proyectos: “Construcción de Viviendas en Azoteas”, en manos de arquitectos expertos como Lourdes León Zamora, Teresa Ayuso Vega, Rosendo Mesias González y Juan Luis Morales Menocal.

Al final los cubanos se la buscaban como podían, como el cubano pintor que llegó a Barcelona en el año 1992 y se puso a llorar frente a una tienda vitrina donde exhibían un baño como quedaba todo junto. El motivo del llanto fue que tras varios años de intentar hacer un baño en la Habana, logró un baño Frankenstein, por ejemplo: el grifo en el Barrio del Cerro, el sifón en el barrio “La víbora”, los azulejos en el Barrio Regla… y así todo lo demás. Entró entre una especie de depresión y euforia al mismo tiempo, llanto fácil y risa sardónica sin ser un bipolar, y dijo: “Otro mundo es posible y existe”.

Ya han pasado más de 30 años de aquella Utopía y doy las gracias tanto a los organizadores de este gran proyecto inacabado, como a las nuevas tecnologías, ya que han logrado posicionarlo en el mapamundi digital. Ojalá esta exposición logre ser itinerante y termine donde nació que es en Cuba, pero con el optimismo de que se logre realizar.

Por: Félix Ronda

“Artesano del Espacio. Arquitecto Natural.
Qué objetivo has de lograr, aunque todo vaya abajo.
Tú razón, tú razón es tú trabajo y después apuntalar”

Los Van Van

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