Mis creaciones parecen desear doblegar cada una de las formas tradicionales, en busca de la conquista de un espacio autónomo, donde la libertad caiga y envuelva cada una de las líneas y estructuras. Por momentos, mi universo onírico remite a las inolvidables piezas de Ángel Acosta León, pero con la misma suavidad me alejo de esas referencias y adquiero un camino propio.
Quizás por ser especialista en restauración me empeño en jugar con esta variable a voluntad y doy vida a un cosmos donde cucharas y caracoles se transforman en tanques de guerra, medios de transporte o elegantes tronos. Creo así otras posibilidades para las actividades de movilidad y reposo, no exentas de artificio, gracia y seducción.
Este proyecto de exposición personal busca hacer coincidir finalmente en un mismo espacio mis Inventivas Caprichosas, para ser sometidas al escrutinio, junto a la energía de ese otro elemento que todo lo domina, que es el mar, y, sobre todo, a la cuota necesaria de riesgo que toda escultura y todo dibujo requieren.
Es importante acotar que mis obras están cargadas de códigos, símbolos e iconografías, que establecen una metáfora que alude al viaje desde una perspectiva diferente a la ya establecida, no solo como recurso expresivo dentro de la semiótica, sino también desde los contextos en los que se desenvuelven y se desencadenan. Desde el trazo, el dibujo, la selección del objeto y las técnicas empleadas, abordo la temática del viaje como una metáfora y una parábola personal, muy recurrente en mi obra desde mis inicios, que con el paso del tiempo y los años se ha ido perfeccionando hasta convertirse en estos resultados artísticos. ■
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