¿QUÉ ESCUCHABA JACKSON POLLOCK MIENTRAS PINTABA?

¿QUÉ ESCUCHABA JACKSON POLLOCK MIENTRAS PINTABA?

Álvaro Sánchez Lamadrid

 

Si hoy en día preguntásemos a cualquier persona por la calle sobre qué opina del Arte Contemporáneo, lo más probable es que nos mire con ojos burlones y esboce una sonrisa y en realidad no debería de extrañarnos. Actualmente son pocos los que disfrutan frente a un lienzo colorista o frente a una escultura inacabada. Por tanto cabría preguntarse ¿Por qué el arte es tan ecléctico y críptico? La respuesta no es corta pero parte de la culpa recae sobre los hombros del pintor estadounidense Jackson Pollock.

Jackson Pollock Hasta 1940 el Arte Contemporáneo había gozado de gran éxito entre sus coetáneos: Pablo Picasso fue un artista muy reconocido en vida al igual que Henri Matisse o Umberto Boccioni, y el futurismo italiano llegó a convertirse en casi el símbolo del país y esto es, en gran medida, porque hasta ese momento todas sus pinturas, aunque en ocasiones extrañas para algunos, eran en su mayoría figurativas.

Aunque bien es cierto que existían autores como Kandinsky o Mondrian, ninguno de ellos alcanzaron la fama de Pablo Picasso. Sin embargo, llegó 1940 y el mundo del arte cambió por completo.

A causa de la Segunda Guerra Mundial muchos intelectuales y eruditos tuvieron que exiliarse a Estados Unidos en busca de refugio. Este cambio afectó a todas las esferas y el caso del Arte no iba a ser distinto. El nuevo foco cambió de París a Nueva York en dónde un grupo de jóvenes artistas comenzaban a pisar fuerte en el panorama artístico contemporáneo.

Jackson Pollock, uno de ellos, fue un artista realmente interesante. A mediados de 1930 el joven artista aún tardaba en decidir el estilo que lo representaba. Había probado suerte en varias de las vanguardias anteriores, pero ninguna de ellas conseguía llenarle por completo. De manera que, cansado de todo el arte anterior, decidió dar una vuelta radical en su obra. Jackson Pollock puso fin precisamente a la búsqueda del espectador por elementos figurativos en sus cuadros. A partir de ahora, dejaría de esforzarse en incluir formas humanas y se centraría en dejar que la pintura danzase sin un patrón concreto por el lienzo. Con el fin de hacerlos aún más neutros, decidió abandonar los títulos y empezó en su lugar numerarlos.

 

Jackson Pollock 3

Jackson Pollock

 

 

Todo ello contribuyó a que el espectador se sintiera desorientado frente a sus pinturas, tratando de buscar algo reconocible, cualquier elemento que lo ayudase a entender de qué trataban sus lienzos. Pero era un ejercicio imposible ya que poco significado había más allá del caos constante de sus pinceladas. Jackson Pollock apartó definitivamente a aquellos curiosos que querían saber qué era el arte. Al igual que ocurre con Marcel Duchamp, sus obras sólo estarían al alcance de unos pocos.

Recientemente, un conjunto de investigadores y comisarios intentaron acercarse más a la figura de este autor con el ánimo de descubrir qué secretos había más allá de sus pinturas y, al encontrar tan sólo un camino de líneas sinuosas y vacilantes, los estudiosos decidieron fijarse en el proceso creativo para encontrar respuestas. Dentro de su pequeño estudio, en una cabaña cercana a su casa, Pollock se alejaba del mundo para poder crear. Deslizaba sobre el suelo un largo lienzo enrollado, ponía música de fondo y, acompañado por los sonidos, comenzaba a derramar la pintura con pasos rítmicos. ¿Y qué música era la que escuchaba? Sencillamente Jazz. Sus favoritos eran Duke Ellington, Louis Armstrong o Billie Holiday. Actualmente y con motivo de una retrospectiva del autor en el MOMA, se puede comprar un CD que recopila todas sus canciones preferidas.

¿Quién sabe cuántas de sus obras son en realidad el remanente físico de una canción?

 

Álvaro Sánchez Lamadrid

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