LA DUALIDAD

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Queriendo hablaros de mi obra, me da por consultar el diccionario de la Real academia y me encuentro con esto:

SURREALISMO Movimiento literario y artístico, cuyo primer manifiesto fue realizado por André Breton en 1924, que intenta sobrepasar lo real impulsando con automatismo psíquico lo imaginario y lo irracional.
Nada nuevo. Todos conocemos que André Breton y su famoso manifiesto fue  el comienzo de este movimiento.

Pero… ¿lo hemos leído?… Os confieso que yo no. Imperdonable, pero es que yo soy un pintor autodidacta. Algunos empezamos “la casa por el tejado” pero a la vez se me hace ostensible esa frase que dice “igual es arriba que es abajo”.

Me quedo un poco “parado” cuando voy entendiendo que el verdadero origen del surrealismo es <la escritura automática>. La real academia se adapta a la corriente racionalista calificando a la referida escritura, de automatismo psíquico y derivándolo a lo imaginario e irracional.
Se elude hablar de las implicaciones que en origen tenía la escritura automática con el espiritismo. En estos tiempos esto no queda bien. Todo brota de nuestra psique.
Leo que a Breton un buen día le asalta en su cabeza una frase persistente, casi una visión, algo que supera en velocidad y expectativas a su pensamiento cuando posteriormente decide llevar al papel aquello que habla en su mente.
¿Por qué os hablo de esto?
Es mi misma experiencia.
No es lo que me ocurrió al principio. Mi primera exposición fue en 1975. He abordado muy diferentes estilos. En mis últimas facetas creativas le he dedicado 15 años al estudio y desarrollo del lenguaje geométrico del legado de formas de antiguos bajorrelieves árabes de la cultura nazarí. Creo haber encontrado interesantes formulas que me permiten crear un gran puzzle siempre cambiante y original con componentes cerámicos en relieve. Esa es mi obrade “inspiración árabe” que en otro momento os mostraré.
En 2010 retomo mi faceta surrealista. Aplico una técnica propia donde el motivo es realzado por piezas cerámicas engarzadas sobre fondos de tabla, pintados tradicionalmente. Esculto-pinturas las denomino por ser la simbiosis de 2 técnicas.
2 años después, “el arriba como es abajo” se muestra cuando un buen día, acabando el último capitulo de mi ensayo <el libro regalado de la “causalidad”> Vivo la experiencia de Breton, que desconocía. Afloran a mi mente unas frases… Como los creativos nos podemos permitir ciertos “irracionales” lujos… En mi cama y a solas, ¿Por qué no decirlas en voz alta?
En un lenguaje con giros arcaicos y desconocidos, donde la palabra no cesa, incluso cuando la mente aún no ha comprendido lo que tu mismo acabas de hablar… Digo (y me oigo) hablar de lo divino y lo humano.
Al día siguiente me compro una grabadora “para enterarme bien” A la misma hora vuelve a ocurrir. Observo efectos en mi cuerpo que sobra describir, y finalmente “se me dice” que “vienen” a escribir el último capitulo de mi libro…
Así fue. Así es.
Ahora os quiero hablar de mi cuadro “La dualidad”. Habla del bien y del mal, lo conocido y desconocido, lo femenino y lo masculino, lo humano y supra-humano, el amanecer y el atardecer…
Cuando lo estaba realizando me asaltaron algunas dudas. La ventaja del “contacto” psíquico es que, ante la duda, puedes pedir una segunda opinión.
En ese caso mi “traductor” me habló de lo agradecida que estaba la arcilla que estaba manejando. Estaba yerma,
confundida en el lodazal, no tenía entidad hasta que mis manos le estaban dando forma. Sentía el regocijo de la existencia, traída además para perdurar como arte en mi cuadro.
Mi duda era la pieza que estaba manejando, que iba encima de la cara femenina. Mil formas le había dado y no me convencía. Cuando miraba esta forma en mis manos, vi como se partía en mil pedazos y caía al suelo.
…Mejor preguntarle a esa forma femenina que es lo que quería encima.
Me condujo a un circulo que fue moldeando con mis manos, a su gusto, hasta quedar satisfecha.
Bien…. Ya puestos… mi pobre “extraterrestre” de la derecha, ¿Tendría algo que decir?
Para mi sorpresa, me explicó que aunque yo pensaba que era feo, el no era feo. En su raza era bello.
Me inquietó sin embargo, al decirme que algo estaba haciendo mal. ¿…?
Su queja era que no le había dado su “status”. El era un personaje importante… eso no se reflejaba en lo que yo había modelado…
¿Y que te hago? – Me tienes que poner algún distintivo de mi realeza. ¿…?  Finalmente me condujo al collar (que casi tapa su boca) Lo siento, ya no queda mas espacio en el cuadro por debajo… -No importa, ahora tengo mi estatus.
Como veis, se puede volver al punto de inicio de Breton, pese a que como yo, ya con 60 años casi estaba en el tejado.
Sed benévolos con vuestras críticas… El proceso creativo es así.

Valdif

LA

DUALIDAD

 

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